Cuaresma. Mensaje del Padre Jorge Bruno

A nuestra comunidad


Comenzamos la Cuaresma, este tiempo tan especial que el Señor nos regala cada año. Es como cuando en el campo uno se detiene a mirar la tierra antes de sembrar: hace falta revisar, limpiar, preparar. Así también Dios nos invita a mirar nuestro corazón.
La Cuaresma es un tiempo para reconocer con sencillez nuestras limitaciones y nuestros pecados. Todos sabemos que no siempre hacemos el bien que quisiéramos; a veces nos gana el orgullo, la indiferencia o el cansancio. Pero no se trata de quedarnos tristes por eso. Se trata de animarnos a mirarlo de frente, delante de Dios.
Y ahí descubrimos algo hermoso: cuando reconocemos nuestra fragilidad, experimentamos la misericordia del Señor. Dios no nos señala con el dedo; nos tiende la mano. Él conoce nuestra pobreza y no se cansa de perdonarnos. Como el padre bueno del Evangelio, siempre nos espera.
Por eso la Cuaresma no es un tiempo oscuro, sino un impulso para vivir más en Dios. Es una oportunidad para volver a rezar con más confianza, para acercarnos a la confesión, para compartir con quien necesita, para hacer un pequeño sacrificio que nos ayude a ordenar el corazón.
En este camino hacia la Pascua, caminemos juntos como comunidad. Que no nos asuste nuestra miseria, porque es allí donde Dios quiere derramar su gracia. Dejémonos abrazar por su misericordia y renovemos nuestra confianza en Él.
Que esta Cuaresma nos encuentre sencillos, humildes y con ganas de volver al Señor. Él nunca se cansa de nosotros.


Padre Jorge.


Parroquia San Lorenzo Mártir de Navarro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *