Imagen del Cristo Crucificado. Dieron a conocer el informe final de la primera etapa acerca de su probable antiguedad

Fue esta tarde en el Salón Parroquial

Como ya lo señaláramos hace unos meses, grande fue la sorpresa de muchos fieles al no ver la imagen del Cristo Crucificado en el lugar que habitualmente ocupaba en nuestro templo. Inmediatamente el padre Jorge Bruno dio las explicaciones respectivas e inclusive ante el requerimiento de nuestro medio, detalló con precisión los motivos de tamaña ausencia. Al tratarse de una pieza que no sólo es patrimonio cultural y religioso de nuestra iglesia, sino también del pueblo de Navarro, se consideró de fundamental importancia conocer en principio su antiguedad y también su historia a través del Centro de Investigación en Arte, Materia y Cultura, dependiente de la Universidad de Tres de Febrero.

Este miércoles a las 19,30, y tal como se había prometido, dieron a conocer el informe final de la primera etapa y se realizó una invitación abierta a la comunidad a participar en todo lo que viene de la manera que lo considere. En principio tomó la palabra el Padre Bruno y continuó Alfredo Martínez, colaborador en todo el proceso.

A continuación un resumen detallado de lo ocurrido, brindado por los propios protagonistas de esta cruzada cultural/religiosa:

Hicimos un trabajo de tres meses antes del viernes 14 de noviembre de 2025, la fecha en que entregamos el Cristo Crucificado a la gente del Centro de Investigación en Arte, Materia y Cultura, dependiente de la Universidad de Tres de Febrero, un espacio que es referente a nivel nacional y en la región en lo referido a estudios materiales en obras de arte. La idea era, en una primera etapa, conocer la antigüedad y el estado de nuestro Cristo Crucificado. – Contamos con la colaboración de la Municipalidad de Navarro y de algunos privados que hicieron sus aportes para trasladar y proteger la obra. – Estuvimos en contacto permanente con las personas responsables del Centro, a la espera del informe final de la primera etapa.

– Recibimos, el jueves pasado, el informe final de esta primera etapa, en la que se nos ha revelado:

– Que el Cristo Crucificado es una obra realizada, como mínimo, en el Siglo XVIII, aunque quedan por delante otros estudios y opiniones que podrían demostrar que su antigüedad es mayor.

– Que, consecuentemente, estamos hablando de una pieza que tiene, por lo menos, la antigüedad de este pueblo.

– Que la obra tiene una muy buena hechura.

– Que fue confeccionada, sin duda, en un taller especializado que podría haber sido de los Jesuitas.

– Que, ratificando estas últimas dos ideas, las radiografías que aporta informe muestran, por ejemplo, clavos forjados, sin óxido y milimétricamente insertados para que no se produjera la rasgadura de la madera.

– Que ha habido sobre esa pieza al menos dos intervenciones. No estamos calificando el valor de esas intervenciones pero, creemos que hay que volver a las características originales del Cristo Crucificado, así como Fernando Amalfi devolvió el sentido a las imágenes del altar del Calvario.

– Que es una pieza invaluable para el patrimonio cultural tangible de la Parroquia y de Navarro.

– Por esa razón, tenemos la intención de convocarlos para:

– Impulsar la segunda etapa:

– Volver a las características de la pieza original, cuyos rasgos hemos visto en nuestra visita al Centro Materia.

– Elegir y adecuar un lugar adecuado para colocar el Cristo Crucificado en un lugar de devoción que tenga valor ético y estético.

– Promover que el Cristo Crucificado se convierta en una pieza de devoción popular con atractivo turístico.

¿Qué podemos hacer?

– Integrar un equipo de trabajo para tomar decisiones y recaudar fondos.

Otra vez: El compromiso individual se convierte en una herramienta de transformación y crecimiento personal y colectivo.

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