Desde 1988, la Cámara Colombiana del Libro y Corferias realizan la Feria Internacional del Libro de Bogotá, una alianza exitosa que ha permitido posicionar este evento cultural, como uno de los más importantes en el mundo de habla hispana. Reúne desde hace 38 años a todos los actores de la cadena del libro (autores, editores, correctores, traductores, distribuidores, agentes y libreros) quienes junto con sus lectores conforman este ecosistema del libro que cada año crece y se fortalece. Este año además, contará con la presentación de una historia muy especial que nace en nuestra ciudad: la de María Lorena Natalini y su hijo, Juan Ignacio Vasallo, de 19 años.
María Lorena, nacida en Navarro y radicada en Panamá desde el año 2002, participará representando a Panamá en el pabellón internacional, país que hoy considera su hogar. Junto a ella estará su hijo, Juan Ignacio, panameño, quien también forma parte de esta experiencia literaria internacional. Ambos autores presentarán propuestas literarias únicas que reflejan distintas miradas generacionales, unidas por un mismo hilo: la pasión por contar historias. La escritora y creadora de experiencias sensoriales, llega a la FILBo con una sólida trayectoria literaria. Entre sus obras destacan Las Creídas y Yo, Mil Mariposas y un Beso, Cuentos que Cobran Vida, El Lucero Guardián y La Marca, títulos que exploran la emoción humana, la introspección y el poder transformador de las historias.
Por su parte, Juan Ignacio Vasallo, joven autor emergente, presenta sus obras 5:14 y La Ciudad Ideal, propuestas que reflejan una mirada fresca, profunda y contemporánea. Según pudimos saber, su narrativa conecta con nuevas generaciones a través de historias que invitan a cuestionar la realidad, explorar la identidad y dejarse llevar por la imaginación. Esta participación no sólo marca un hito personal para ambos autores, sino que también representa un puente entre orígenes y caminos: desde Navarro hacia el mundo, con Panamá como escenario de crecimiento y proyección.
Madre e hijo compartirán escenario, inspiración y propósito, llevando consigo una historia que trasciende lo literario para convertirse en un símbolo de identidad, evolución y legado. Felicitaciones, lo mejor para ambos y gracias especialmente a Lorena por estar siempre dispuesta ante nuestras requisitorias.





