Hoy empieza la edición número cincuenta de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en el predio de La Rural, marcando medio siglo de uno de los eventos culturales de mayor magnitud en la región. Esta edición especial, que se extiende hasta el lunes 11 de mayo, debuta con una apuesta innovadora: en lugar del discurso inaugural tradicional, habrá un diálogo literario protagonizado por las escritoras Gabriela Cabezón Cámara, Selva Almada y Leila Guerriero, bajo la coordinación de la periodista María O’Donnell.
Las Jornadas Profesionales reunieron a editores, libreros, autores y responsables de prensa, quienes destacaron el fenómeno actual de la publicación en Argentina: el informe más reciente de la Cámara Argentina del Libro registra un crecimiento de 17% en la cantidad de títulos editados, aunque con una “caída drástica en la tirada total” de ejemplares. Este es el escenario en que se desarrolla la feria.
La feria es escenario de un despliegue internacional sin precedentes, reflejado en la asistencia de J.M. Coetzee y Mo Yan, ambos premios Nobel de Literatura, y en la participación destacada de Perú como país invitado.
La entrada cuesta 8 mil pesos de lunes a jueves y 12 mil los fines de semana y feriados. Cada entrada incluye un “chequelibro” de 12 mil pesos, utilizable como crédito para la compra de ejemplares en librerías adheridas, lo que busca convertir el ingreso en una inversión directa en libros. Además, las editoriales ofrecen descuentos y promociones. La organización decidió mantener el precio de las entradas por debajo de la inflación y evalúa la gratuidad en el acceso a partir de las 20 horas durante algunos días.
El evento se realiza de lunes a viernes de 14 a 22 y los sábados, domingos y feriados de 13 a 22 en el predio de La Rural, en el barrio de Palermo, ciudad de Buenos Aires. En su aniversario número 50 la feria amplifica su misión. “El próximo objetivo que tiene esta Feria es hacer perdurar el hábito, que siga existiendo y que lo sigan generando nuevos públicos.





