Con profundo pesar, hoy nos toca despedir de la vida terrenal a una colaboradora incondicional de nuestra institución.
Angélica «Paita» Bustos fue una persona comprometida, alegre y siempre dispuesta a brindar su ayuda. Caminó las calles de nuestra comunidad solicitando colaboraciones, acompañó cada iniciativa con entusiasmo y, cuando habÃa una rifa para vender, siempre estaba presente, colaborando con la dedicación y el cariño que la caracterizaban.
Su generosidad, su espÃritu solidario y su permanente disposición para trabajar por el Hospital dejarán una huella imborrable en nuestra Cooperadora y en todos quienes tuvimos la dicha de compartir momentos junto a ella.
Acompañamos a su familia y seres queridos en este difÃcil momento, elevando una oración por su eterno descanso.
Gracias, Paita, por tanto amor, compromiso y entrega. Tu recuerdo permanecerá siempre entre nosotras.
Un beso al cielo. Que descanses en paz.





