Gracias, nada más que gracias

El GOAT y equipo dejaron la piel y con eso nos sobra....

La mejor selección de la historia del fútbol mundial, ayer fue subcampeona. Arrancamos fuerte, total nos tratan de soberbios de todos modos. Perdió merecidamente ante el equipo que mejor fútbol desplegó en esta edición mundialista. España fue muy superior en este partido y nos ganó en buena ley.

¿Queríamos más? Lógico…si estos muchachos nos acostumbraron a que nada es imposible y menos teniendo de nuestro lado al «MEJOR DE TODOS LOS TIEMPOS». El análisis del partido quedará para una charla de café, excusas ninguna, sólo mencionar que desde lo físico varios de nuestros mejores guerreros llegaron a esta cita más que al límite y eso en el fútbol moderno tarde o temprano se paga.

Fueron muchos años de alegría, de títulos, de partidos inolvidables y más allá de quienes sigan adelante o no, la mística y la esencia del fútbol nacional seguirán latentes. «Morir con las botas puestas» le llaman a lo ocurrido este domingo en el MetLife de New Yersey, donde obviamente fuimos locales otra vez como desde el inicio de la Copa del Mundo.

El periodista inglés Tom Harwood señaló hace pocos días que el fútbol es lo único que tenemos los argentinos, por eso nuestros festejos, nuestros cánticos, nuestra alegría, nuestro acompañamiento sin límites. Este hombre, como miles de personas de otros países (algunos a los que acogimos con los brazos abiertos cuando más lo necesitaron), sintieron en este mundial, que esto obviamente no es así, aunque igual celebraron efusivamente el triunfo español. Como reza la letra de la Bersuit en uno de los temas que más nos representan: «La calle mas larga, el río más ancho, las minas mas lindas del mundo, el dulce de leche, el gran colectivo, alpargatas, soda y alfajores, las huellas digitales, los dibujos animados»…todo eso tenemos y obviamente muchísimo más. La solidaridad sin duda es una de las virtudes que muchos olvidan o desconocen. Fuimos subcampeones y celebramos como si hubiésemos sido campeones. ¿No lo entienden? Es su problema. No elegimos nacer en nuestro territorio, lo disfrutamos; más allá de un sinnúmero de cuestiones que quisiéramos cambiar de raíz.

Pero volviendo a lo futbolístico…sólo agradecer. Agradecer a ese hermoso grupo por devolvernos la alegría, por unirnos, por mantenernos en vilo durante un mes y medio pendientes de cómo les iba. Gracias por revolucionar el planeta, por hacer que todos hablen de Argentina, pero por sobre todas las cuestiones, gracias por permitir que en todos los países a los que aventajamos años luz en el deporte más lindo de todos, nos sigan llamando soberbios. La envidia hace que ese adjetivo se confunda con el de «orgullo». Vamos Argentina!!! Ladran Sancho…

Guillermo Ibarra.

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