Humilde, sencilla, querible, agradable, hermosa…..Soledad Pastorutti no es sólo un talento sobre los escenarios, es nuestro principal ícono, es la Argentina misma…
El homenaje a Lionel Messi arrancó torcido ya desde la previa, donde la selección que más alegrías nos ha regalado en nuestra vida, enfrentó a diferentes rivales que absolutamente nadie imaginaba. Tuvimos que conformarnos con ver en ese día tan esperado, a Benín del lado de enfrente. El equipo africano ocupa el lugar 89 del ránking FIFA; sin desmerecer a nadie, una verdadera burla para «el 10». Generalmente este tipo de espectáculos tienen como invitados a las grandes estrellas del fútbol mundial, que podrían haberse sumado en este caso, a diferentes figuras y amigos del astro argentino.
Pero algo de positivo hubo y fue el momento en el que «La Sole» con un poncho espectacular (del que todo el mundo habló), caminó al encuentro de Messi mientras cantaba «Brindis». Fue «el momento» de la fiesta, el segmento del show que hizo brotar las lágrimas de la mayoría de los presentes. Luego llegó el abrazo y fue todo lo que está bien, «la argentinidad al palo», la más clara representación del talento argentino.
Historia del poncho
La prenda de origen catamarqueño tiene una historia propia muy particular, especialmente por su relación con «el huracán» de Arequito. Se trata del Poncho Bandera, una pieza confeccionada por los artesanos de la ciudad de Belén, Graciela Carrasco y Ramón Baigorría, que La Sole recibió como obsequio meses atrás, durante su presentación en la 55° edición de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. El 19 de julio de este año, La Sole había regresado a Catamarca para celebrar sus 30 años de trayectoria artística. Esa noche se presentó en el escenario principal del festival y, al finalizar, recibió de parte de la provincia este significativo regalo.





