Vecinos y turistas fueron testigos del lamentable episodio. El domingo se pudo observar una considerable cantidad de pejerreyes flotando en diversos puntos de la rivera de la laguna, de entre 20/25 cm de longitud (jóvenes). Según lo que manifestaron algunos pescadores, el motivo serÃa el menor caudal de agua de la laguna y del RÃo Salado (la baja), lo que además provoca importante falta de oxigenación. Otros lo atribuyeron a las altas temperaturas y a la motonáutica.
El comunicado del Ejecutivo aclara lo siguiente al respecto:
«Los peces se encuentran bajo un proceso de hipoxia (falta de oxÃgeno, en este caso en el agua) debido a la sequÃa que estamos atravesando, lo cual sumado a la baja cantidad de agua y al aumento de la temperatura de la misma, los hace vivir bajo un constante estrés que los deja vulnerables ante cambios bruscos del entorno. En este caso los pejerreyes se vieron afectados por la tormenta del pasado viernes, la cual ha causado un movimiento del lecho de la laguna y los sedimentos orgánicos que allà se encuentran, favoreciendo la proliferación de microorganismos en el agua, a la que un cierto número de pejerreyes no han podido hacer frente por lo mencionado anteriormente. Es un proceso que está ocurriendo en varios espejos de agua de la provincia debido a los factores climáticos que estamos atravesando», señala el comunicado que envió anoche el Ejecutivo a nuestra redacción.





