Omar Etcheverry

El camino a Villa Moll requiere que se lo arregle en forma urgente.

Guillermo Ibarra

Puedo escribir sobre otros caminos, pero como no quiero tocar de oído, quiero referirme a lo que viví en carne propia.

Hace ya una semana tuve que viajar por trabajo a Villa Moll de noche. Tardé una eternidad y rompí el coche abajo. Eso no es lo peor, lo peor es lo que podía haber pasado. Lo peor, es lo que aún puede pasar.

Si digo que el camino es intransitable, créanme me quedo corto. Varios trayectos en los que podía pasar un sólo coche.

Ayer, otra vez por trabajo, tuve que ir y volver nuevamente. Pozos enormes, colchones de tierra altísimos, y sectores en los que no es para nada aconsejable circular en auto. Pero tampoco es fácil para las pick ups creanme. Dos de ellas anoche estaban a un costado del camino, rotas y esperando que las socorran.

No se trata de lo material. Por allí pasan los productores, viene gente al médico, los chicos van a la escuela.

La Sociedad Rural, ya manifestó su intención de colaborar, eso debe ser aprovechado. Si las tasas municipales fueron creadas para mantener los caminos, es hora de darle a esto una urgente solución. Antes de que sea tarde.

Foto de archivo y meramente ilustrativa.

Antes de realizar un comentario, lea nuestros Términos y condiciones

Babys
Cutrin Propiedades
El Trebol
Matias Cuello
 Carniceria Sebastian
Farmacia Osacar
Sociedad Rural