Fernando Torres: «Los entornos laborales cargados de indiferencia, silencios forzados o destrato, terminan apagando a personas valiosas»

Cᴜᴀɴᴅᴏ ᴛᴇ sᴀᴄᴀɴ ᴘᴀʀᴛᴇ ᴅᴇʟ sᴜᴇʟᴅᴏ sɪɴ ᴀᴠɪsᴀʀ, ɴᴏ ᴛᴇ sᴀᴄᴀɴ sᴏʟᴏ ᴘʟᴀᴛᴀ… ᴛᴇ sᴀᴄᴀɴ ʀᴇᴄᴏɴᴏᴄɪᴍɪᴇɴᴛᴏ, ᴛᴇ sᴀᴄᴀɴ ᴅɪɢɴɪᴅᴀᴅ. Escribe el Licenciado Fernando Torres

Este jueves, revisando el material diario y las notas pendientes, encontramos una del Licenciado Fernando Torres. Nos la envió ya hace unos cuantos días y nobleza obliga, debemos decir que se nos pasó por alto; sinceramente no la vimos. A pesar de que transcurrió algo de tiempo, consideramos, independientemente de habernos disculpado con él, que aunque extemporáneamente, debemos publicarla.

Textualmente, expresa lo siguiente:

Cᴜᴀɴᴅᴏ ᴛᴇ sᴀᴄᴀɴ ᴘᴀʀᴛᴇ ᴅᴇʟ sᴜᴇʟᴅᴏ sɪɴ ᴀᴠɪsᴀʀ,
ɴᴏ ᴛᴇ sᴀᴄᴀɴ sᴏʟᴏ ᴘʟᴀᴛᴀ… ᴛᴇ sᴀᴄᴀɴ ʀᴇᴄᴏɴᴏᴄɪᴍɪᴇɴᴛᴏ, ᴛᴇ sᴀᴄᴀɴ ᴅɪɢɴɪᴅᴀᴅ.

Hoy escribo esto desde un lugar incomodo, pero necesario.

Trabajo como kinesiólogo en forma privada y también en Salud Publica, siendo empleado municipal. De un mes para el otro, sin aviso previo ni explicación, me encontré con un descuento del 20 % aproximadamente del sueldo. Nadie comunicó nada. Simplemente cobras… y cobras menos.

Cuando fui a preguntar que había pasado, la respuesta fue:
“Es una orden de mi superior”.
Ante la pregunta lógica de quien tomó esa decisión, la respuesta fue: “No te voy a decir”.
Dicho con altanería y destrato, como si preguntar por el propio salario fuera una falta de respeto.

La explicación que llegó después fue conocida: “no hay plata”. Que se recortaron horas, adicionales y otros conceptos porque, de otro modo, no alcanza para pagar todos los sueldos.

Mas allá del recorte económico, hay algo que duele igual o más: la forma.
Porque muchas veces no es el trabajo lo que agota, sino el ambiente en el que se trabaja.
Podes amar lo que haces, tener vocación y compromiso, y aun así terminar emocionalmente desgastado cuando faltan el respeto, la empatía y el dialogo.

He visto —y vivido— como los entornos laborales cargados de indiferencia, silencios forzados o destrato terminan apagando a personas valiosas. No de golpe, sino de a poco. Cuando se normaliza el mal trato, cuando el miedo reemplaza a la palabra, cuando nadie explica y nadie se hace responsable.

Esta estudiado: el clima laboral impacta directamente en la salud mental y en el cuerpo. El stress sostenido no es sólo una sensación, también es biología. Y lo mas grave es cuando uno empieza a creer que el problema es personal, cuando en realidad esta intentando sostenerse dentro de un sistema que no cuida.

Hace mas de 32 años que trabajo para el municipio. (Y les puedo asegurar que hoy me hicieron sentir que mi ciclo esta totalmente terminado en lo público y que poco les importa que profesionales de Navarro dejen el hospital).
Mas de tres décadas cumpliendo funciones, estando presente, poniendo el cuerpo a la salud pública. Nunca pedí privilegios. Nunca pedí más de lo que corresponde., sólo pido lo básico: respeto, información clara y trato digno, porque cuando se toman decisiones que afectan el salario sin aviso ni explicaciones, no sólo se descuenta dinero: se descuenta reconocimiento y dignidad.

Y esto va mas allá de un caso puntual. Si se lideran equipos, es necesario revisar el clima que se construye. No alcanza con exigir resultados si el entorno es hostil. Y si se es parte de un equipo, poner límites y cuidar el bienestar no es rebeldía: es salud mental.

Los espacios donde se puede hablar con respeto, sin miedo y sin destrato, no sólo sostienen el trabajo, sostienen a las personas.

Fernando A. Torres
Lic. en Kinesiología y Fisiatría
MP 1926

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