Según el último informe de la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Carne de Cerdo (CAICHA) durante diciembre las ventas minoristas de carne porcina y chacinados mostraron un rebote marcado, con una suba mensual del 29,1% y un crecimiento interanual del 2,7%. Ese envión de fin de año también elevó el balance anual, de tal manera que en el acumulado enero-diciembre, el consumo cerró un 2,4% arriba de 2024.
El Índice de Precios al Consumidor Porcino acumuló en 2025 una suba del 29,4% y en diciembre avanzó 2,0%. Este ritmo quedó por debajo de la inflación de alimentos informada por INDEC para ese mes (3,1%) y también por debajo de la carne vacuna, que en diciembre trepó 6,5%. En el comparativo anual, mientras el porcino subió 29,4%, la carne vacuna escaló 56,8% y el pollo 19,2%, consolidando al cerdo como una opción de proteína con un precio intermedio.
Ese diferencial explica parte del salto de diciembre, mes con un consumo más activo, asociado tanto a la estacionalidad como a la sustitución en los hogares frente a los aumentos de la carne vacuna durante el año. A su vez, el consumo de diciembre de 2025 fue 14,1% superior al de diciembre de 2023, lo que sugiere que el porcino no solo ganó terreno en la coyuntura, sino que consolidó un piso más alto en el cierre de año.
Créditos: Chacra





