Omar Etcheverry

La columna del profe Salorio.

Guillermo Ibarra

Seguimos dándonos el lujo de compartir las notas que nos envía el profe Salorio con todos ustedes. El lujo y la satisfacción. El formador de Leo Messi, dando cátedra sobre temas simples y otros no tanto, pero que a todos los profes y a la gente del deporte seguramente interesan.

Hoy el tema es: Objetivos generales de la Escuela Deportiva. 

Los objetivos generales deben ser las pautas rectoras que rijan el funcionamiento de la escuela y la base para redactar los objetivos específicos de cada categoría. Los objetivos generales deben de darnos la filosofía de la escuela o club ante el proceso deportivo, y por esto, su redacción debe realizarse y aprobarse con consenso de todos los miembros directivos de la escuela. Como son de obligado cumplimiento, deben estar en conocimiento de todas las personas implicadas en la escuela: entrenadores, futbolistas y padres.
Propiciar la formación integral de todos los miembros de la Escuela, como seres humanos en general y como deportistas en particular. Es decir, la educación en sus aspectos, técnicos, físicos, psicológicos y en sus aspectos humanos, éticos e intelectuales.
Estimular la creatividad, ilusión y el espíritu de superación.
Entender y valorar el trabajo en equipo.
Educar la voluntad para un trabajo continuado y metodológico.
Adquirir hábitos tanto de responsabilidad y autodisciplina, como de respeto a compañeros, contrarios, árbitros, instalaciones…etc.
Aprender de forma progresiva la práctica del fútbol en sus diferentes etapas.
La funcionalidad de los objetivos generales dependerá principalmente de que todas las personas de la escuela deportiva tengan presente diariamente estos objetivos generales en todas sus acciones. En caso contrario se convertirán en meras frases literarias de bonita redacción.
¿Qué debería pasar ante las infracciones de los objetivos generales o ante el incumplimiento de cualquier otra norma? Si no existe sanción estaremos quitando importancia y funcionalidad a los objetivos y normas de la escuela y dando pie a que se vuelvan a incumplir. No hace falta que la escuela deportiva tenga un código de sanciones exhaustivo, pues no somos juristas. Lo importante es que el incumplimiento de una norma tenga una sanción de forma justa y racional, siendo el entrenador el responsable de que los integrantes de su equipo cumplan las normas, y el primero en aplicar sanciones ante hechos leves. La junta directiva es la responsable de incumplimientos más graves así como de controlar a entrenadores y padres.

Recordemos que temas como este no son exclusivos nuestros y también podrán ser encontrados en el facebook del profesor Gerardo Salorio.

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