Omar Etcheverry

Luego de 40 años, un argentino volverá a competir en el ajedrez de élite

Guillermo Ibarra

La joven estrella del ajedrez argentino, el gran maestro Alan Pichot, de 22 años, integrará la nómina de participantes del súper torneo II Magnus Carlsen Invitational que, con u$s 220.000 en premios y bajo la modalidad online (ajedrez por Internet), se llevará a cabo entre el 13 y el 21 del mes actual. Pichot obtuvo una de las dos plazas por invitación tras superar, el martes último, en la serie eliminatoria, al sueco Nils Grandelius (que finalizó 2°), el noruego Aryan Tari (3°) y el holandés, Max Warmerdam (4°). De esta manera, y tras casi 40 años de ausencias de un representante local en un certamen de élite, el actual N°1 del ajedrez vernáculo se unirá a los 16 competidores, entre los que sobresalen la figura del campeón mundial, Magnus Carlsen, y de diez de los mejores 15 ajedrecistas del momento.

La prueba se trata de una de las diez competencias previstas por el circuito Champions Chess Tour para el calendario 2021, y que auspician las empresas: MeltwaterAirthingsJulius Baer y Ópera, con u$s 1.500.000, en premios para esta temporada.

¿Sabías que Miguel Najdorf, en Bugojno en 1982 y Miguel Quinteros, en Linares 1981 fueron los últimos argentinos que participaron en un torneo junto a campeones mundiales y con varios ajedrecistas de elite?

-No, para nada; yo nací en 1998 (risas). Pero en serio, no recuerdo ni siquiera que le haya sucedido algo similar a algún ajedrecista de Sudamérica.

La genuina espontaneidad en sus palabras y la permanente risa contagiosa, son una muestra del momento de felicidad y seguridad por el que atraviesa el joven maestro; hace dos años eligió vivir en número par y levantó un hogar junto a su pareja, Vanessa. La unión, más la práctica del ajedrez y la rutina del gimnasio, acaso, le permitieron un mayor dominio de sus emociones; ni el imprevisto llamado del tren de las oportunidades logró alterarlo

“El lunes por la tarde estaba preparándome para ir al gimnasio, cuando de pronto sonó el teléfono, y todo cambió. Eran de Chess24 (el sitio que transmite en vivo las partidas del Champion Chess Tour) y me comentaron que ante la ausencia del maestro noruego Johan-Sebastian Christiansen (lo habían internado y operado de urgencia) se abría la posibilidad de que fuera su reemplazante en el torneo clasificatorio del Magnus Invitational; si lo aceptaba, debía jugar al día siguiente” contó Alan, el ajedrecista argentino que a más temprana edad (17 años) logró el título de gran maestro. Y agregó: “al principio fue un golpe pero sabía que las posibilidades eran muy grandes, el 50%; nos enfrentaríamos cuatro jugadores por las dos plazas de invitados. Tal vez enterarme sólo algunas horas antes del comienzo ni siquiera me dio tiempo para ponerme nervioso (risas)”.

Lo que siguió fueron seis horas a pura adrenalina, con la mirada fija en una pantalla, los electrizantes movimientos guiados por el mouse y la muda contención ante cada acierto y frente al error; el martes entre las 11 y los 18, se llevaron a cabo las seis partidas, y en ese lapso se enfrentó en dos ocasiones (una vez con blancas y otra con negras) con cada rival. Así Pichot, que arrancó 3er. preclasificado, igualó 1 a 1 con Grandelius (N°1), y derrotó 1,5 a 0,5 a Tari (2°) y Warmerdam (4°), se adjudicó el torneo, invicto y con 4 puntos, y se aseguró la plaza.

Ahora, a partir del sábado, los 16 participantes del súper torneo, se enfrentarán por sistema de round robin (todos contra todos) en tres sesiones eliminatorias de juego (sábado, domingo y lunes) contra cinco rivales en cada jornada. Será sólo una partida con ritmo de juego rápido, de 15 minutos para cada competidor y el agregado de 10 segundos por cada movimiento ejecutado. Sólo los ocho mejores accederán a Cuartos de Final, y los clasificados entre el 9° y 16° lugar quedarán eliminados. El armado del fixture determinará el orden con el que Pichot se medirá con cada adversario.

La lista la integran: Ian Nepomniachtchi (ruso y N°4 del mundo), Levon Aronian (armenio, N°5), Anish Giri (holandés, N°7), Shakhriyar Mamedyarov (azerbaiyano, N°8), Wesley So (EE.UU., N°9), Teimour Radjabov (azerbaiyano, N°10), Alireza Firouzja (iraní, N°13), Maxime Vachier (francés, N°14), Sergey Karjakin (ruso, N°16), Hikaru Nakamura (EE.UU., N°18), Daniil Dubov (ruso, N°28), Jorden Van Foreest (holandés, N°37), David Anton (español, N°62), Nilis Grandelius (sueco, N°66), y el campeón mundial y N°1 del mundo, el noruego Magnus Carlsen.

Vas a jugar otra vez contra Carlsen. ¿Qué sensación te despierta?

-Una alegría inmensa; ya jugamos varias veces partidas rápidas, incluso a un minuto por jugador (ajedrez bullet) y si bien me ganó muchísimas, yo también pude meter algunas manos y le gané varias. Pero en lo personal lo tomo como un desafío, un honor de ser parte de este torneo infernal, con la idea de estar preparado para dar y hacer lo mejor posible en cada partida.

Hace un año, en pleno crecimiento de la pandemia por la Covid19, y ante el exponencial crecimiento de la práctica de ajedrez por Internet, el noruego Carlsen decidió la creación de su propio torneo por invitación online, con la atrayente propuesta de 230 mil euros en premios. La apuesta despertó el interés de expertos y aficionados, y varias empresas se interesaron por la convocatoria de sus seguidores. El certamen con récord de audiencia finalizó con el triunfo del N°1 del mundo, que en la final se impuso al norteamericano Nakamura. De inmediato, y en la segunda mitad de 2020, mientras avanzada una nueva ola del coronavirus sobre el mundo, se organizaron nuevas competencias por Internet (cuatro torneos en cinco meses) bajo el circuito Magnus Carlsen Chess Tour, que repartió un millón de dólares en premios.

Este año, la empresa Play Magnus, que dirige el prodigio noruego, y que tiene por socio al sitio español Chess24, se unió con dos entidades filantrópicas: Breakthrough Initiatives (un conjunto de programas de ciencia especial que investiga la existencia de vida celular o de otras formas de inteligencias en el Universo) y Breakthrough Junior Challenge (un concurso de vídeos científicos para estudiantes del ciclo secundario), que fueron fundadas por el científico Yuri Milner y su esposa, Julia, y que son financiadas por Mark Zuckerberg (Facebook) y Sergey Brin (Google).

Los Milner y Carlsen (que conservan una amistad desde hace años) se unieron para impulsar la segunda edición del torneo Magnus Invitational, que servirá además, para conmemorar el 60° aniversario del primer viaje del hombre al espacio (el soviético Yuri Gagarin, el 12 de abril de 1961), y que formará parte del circuito Meltwater Champions Chess Tour 2021, cuya final está prevista para septiembre, en San Francisco.

“Magnus, con su increíble mente y logros, es una inspiración no sólo para los ajedrecistas, sino para millones de jóvenes con curiosidad sobre ideas profundas”, contó Julia Milner. En tanto, Carlsen, que en 2015 acompañó con su firma la carta abierta de los Milner, ¿Estamos solos?, un llamado a sumar nuevos esfuerzos para encontrar vida en el Universo, se atrevió a lanzar una transversalidad entre el juego y la ciencia: “al igual que el espacio, el ajedrez es infinito. De hecho, hay más movimientos posibles en una partida de ajedrez, que átomos conocidos en el Universo”, dijo Carlsen poseedor del mayor número partidas disputadas (125) sin conocer la derrota.

Los juegos del II Magnus Carlsen Invitational se podrán seguir en vivo a través del sitio Chess24, Eurosport y en plataformas de Twitch y YouTube, en varios idiomas. Tratándose de una competencia por internet, de carácter virtual (no presencial), los controles de seguridad para extremar los recaudos y eludir las trampas serán muy estrictos.

“Mi conexión de Internet es buena; además tengo dos proveedores por el caso de que si se corta una línea puedo seguir jugando con la otra. Porque serán cinco horas cada día de estar metido frente a la pantalla, con la mente puesta en la partida y sería terrible perder por una desconexión” dijo con preocupación el joven Alan, que se inició en el ajedrez, a los 5 años, en el Círculo Torre Blanca, en el barrio de Almagro.

Según el reglamento los jugadores están obligados a participar de una conferencia telefónica, 15 minutos antes del comienzo de la partida. Deberán compartir sus pantallas con los árbitros de la organización y enseñar a través de una cámara, el entorno de la zona de juego. No pueden retirarse de ese lugar, ni salir de la vista de la cámara mientras este en disputa la partida, y deberán contar con una segunda conexión a Internet.

En caso de un corte de Internet, el jugador dispondrá de 30 segundos para una nueva conexión y reanudar la partida. Si la demora es mayor, la partida será detenida y continuará cuando se haya solucionado el inconveniente. Pero, si se produce una desconexión cuando el jugador tiene menos de 30 segundos para completar el juego, y no se reconecta a la brevedad, se le declarará perdida la partida. El incumplimiento de estas normas, que también incluyen el código de vestimenta, y atención a los medios de comunicación, podría producir la expulsión del Tour.

¿Ya leíste el reglamento?

-Sabes que no (risas), es que no para sonar el teléfono, casi como me sucedió cuando gané el Mundial. Pero sí estoy esperando que me envíen las regulaciones porque quiero estar enterado de todo.

¿No estás nervioso?

-No, no tuve tiempo; pasó todo muy rápido. Por ahora disfruto el momento, creo que estoy en un buen momento con mi ajedrez, y lo más importante es que aprendí que las cosas tienen su tiempo, pero que a la larga llegan.

Así Alan Pichot, el ajedrecista argentino con mayor proyección, transcurre la larga espera; más de diez años de experiencia en la profesión y el manejo de su inteligencia emocional le templan el carácter horas antes de la salida a escena. Conoce la tragedia griega; los hechos se resisten a los deseos cuando se lo quiere anticipar. Por eso observa, piensa y luego juega.

Créditos Infobae

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