Luz y gas. Facturas sin categorías intermedias. Con subsidio o sin subsidio

El nuevo esquema oficializado hoy redefine el acceso a la asistencia estatal en los servicios energéticos residenciales, unifica criterios en todo el país y ordena los beneficios según ingresos y situación socioeconómica de cada hogar

Desde este mes, los hogares de todo el país comenzarán a ver reflejado en los servicios energéticos residenciales un nuevo esquema oficial que redefine quiénes accederán a la ayuda del Estado y quiénes deberán afrontar el costo total. El cambio surge a partir de la publicación en el Boletín Oficial del Decreto 943/2025, que creó el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) y unificó los criterios de asistencia para electricidad, gas natural, gas propano por redes y garrafas de gas licuado de petróleo de 10 kilos. La normativa estableció una reorganización integral del sistema vigente y dejó sin efecto los mecanismos anteriores. Desde ahora, el esquema distingue únicamente entre hogares con subsidio y hogares sin subsidio, según los ingresos, el patrimonio y la condición socioeconómica. Quienes califican reciben una bonificación directa sobre el valor de la energía, mientras que quienes no cumplen los requisitos abonan el costo pleno del servicio.

Con la entrada en vigencia del SEF, el Gobierno dejó sin efecto la segmentación por niveles N1, N2 y N3, así como la Tarifa Social de Gas, que funcionaban como esquemas separados. En su lugar, el nuevo régimen fijó un sistema más simple, con solo dos categorías claramente definidas.

El criterio principal de elegibilidad se establece en ingresos del hogar menores o iguales a tres Canastas Básicas Totales, junto con supuestos de vulnerabilidad específicos. Bajo este esquema, los hogares que cumplen los requisitos acceden a una bonificación sobre el precio de la energía, mientras que los demás usuarios residenciales quedan alcanzados por el pago del valor completo.

¿Hay que volver a anotarse para recibir el subsidio?

Para administrar el nuevo esquema, el decreto crea el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), que reemplaza al anterior Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE). Este cambio administrativo unifica la información de los usuarios residenciales y centraliza el control de los beneficios.

Las personas que ya se encontraban inscriptas en el sistema anterior no deben volver a anotarse. Sus datos se migran de forma automática al nuevo registro y los usuarios pueden actualizar la información de su Declaración Jurada y consultar su situación a través de la opción Trámites de Mi Argentina.

En el caso de la electricidad, el nuevo régimen establece una bonificación base del 50% para los hogares que califican como beneficiarios. Este descuento se aplica durante todo el año, pero solo sobre un bloque de consumo determinado.

Durante los meses de mayor demanda, el subsidio alcanza hasta 300 kWh mensuales. En los meses templados, el bloque subsidiado se reduce a 150 kWh mensuales. El consumo que supera esos límites se factura sin bonificación, incluso para los hogares que acceden al beneficio.

Además, el decreto incorpora una medida de carácter excepcional. Solo durante 2026, los beneficiarios de electricidad reciben una bonificación adicional de hasta el 25% en enero, que se reduce de manera gradual hasta desaparecer en diciembre de este año. Esta bonificación extraordinaria se suma a la base prevista en el régimen general.

Para el gas natural por redes, el nuevo régimen mantiene los bloques de consumo vigentes. Sin embargo, el subsidio del 50% se concentra exclusivamente en los meses de mayor consumo, que van de abril a septiembre.

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