Omar Etcheverry

MIRTA de ANDREA.

Guillermo Ibarra

Esta es una edición mensual, en la que recordaremos a distintas personas que por algún motivo se han ido de Navarro hace años, pero no de nuestros corazones. Con ellas, queridos lectores, seguramente habrán compartido momentos y aquí podremos recordarlos. Nos enteraremos de su actualidad y también (y esto es lo más importante) de su paso por nuestra querida ciudad.

La edición de junio fue adelantada unos días. Hoy se celebra en nuestro país, el «Día de los Jardines y de las Maestras Jardineras», así que, que mejor que dedicarle esta sección en su día a…….Mirta de Andrea.

Esperemos que les guste…………

1- ¿Cuantos años estuviste en Navarro?

Viví 32 años en esa ciudad.  Nací allí.

Mis padres y abuelos, también han sido parte de ese lugar.

Pertenezco a familias con mucho arraigo en Navarro.

2- Recuerdo cuando fuiste mi maestra de jardín, al lado de la Comisaría local (año 1975). Contanos algo sobre tu trabajo de maestra en nuestra ciudad.

Mucho para contar y recordar… Finalizada mi formación como maestra jardinera, inicié mi labor docente a fines del año 69, en la siempre recordada Escuela N°21 – escuela que fue parte de un proyecto experimental, que contaba con una sección de 5 años. (Llamada preescolar en ese tiempo)-

Al año siguiente fui designada maestra de sección en el Jardín de Infantes Nº 901, donde transcurrió mi tarea hasta mi traslado a Mar del Plata.

El jardín de Infantes 901, en aquellos años, funcionaba en aulas   cedidas por la Escuela Nº 1, con las limitaciones que esa situación generaba, pero que siempre eran superadas gracias al trabajo en equipo y a la dedicación que cada año poníamos en mejorar el ambiente para recibir a los chicos y para que ellos pudieran contar con un espacio de juego y de aprendizaje.

Pacha como Directora, Nommy y Marta como docentes, Cristina, maestra de música y Cecilia preceptora, me acompañaron y estimularon en mis inicios.

Sólo 6 años me desempeñe como docente de sección; 4 con grupo de alumnos de 4 años y dos años con sección integrada o multiedad, en una sala anexa al Jardín de Infantes y que funcionaba en una casa ubicada al lado de la comisaría.

Muchas historias y recuerdos con cada uno de estos grupos y también junto a sus familias, que guardo en mi corazón… y vos, Guillermo, formas parte de ellos.

En los años siguientes, el Jardín fue creciendo en cantidad de secciones por el incremento de matrícula de niños y por esta razón correspondía contar con mayor cantidad de docentes y el cargo de vicedirector, al que accedí primero en forma provisoria y en años posteriores por concurso. En los últimos años de mi paso por el Jardín me desempeñé en el cargo de Directora.

Serían necesarias muchas entrevistas como ésta,  para poder poner en palabras todo el sentimiento que generaron aquellos años, junto a las docentes que me acompañaron en el desafío de llevar adelante la institución cada día. Están presentes en mis recuerdos todas y cada una.

Entre las imágenes que acompañan esta entrevista, hay una en donde estamos juntas, en el patio del antiguo jardín, junto a la “trepadora” (así le llamábamos), con los chicos, como era habitual.

Tengo presente, también en esos años, el esfuerzo de todos en la búsqueda del terreno con las dimensiones  adecuadas para el emplazamiento del nuevo edificio del Jardín…. Y lograr que se aprobara su construcción!

Mi traslado a Mar del Plata se produjo cuando la obra del edificio estaba concretándose.

El 23 de septiembre de 1983, cuando festejábamos los 24 años del Jardín de Infantes, fue también mi despedida, ya que al día siguiente partí hacia Mar del Plata para comenzar mi vida en esta ciudad.

Jamás olvidaré ese cálido momento. Aquí hay imágenes que dan cuenta de esos instantes tan emotivos.

3- Recuerdos o anécdotas de tu paso por Navarro.

La vida del jardín de Infantes me trae muchos…

Uno que siempre tengo presente, por los tiempos que vivíamos en esos años, es la preocupación, por ocultar los libros de cuentos para niños, prohibidos en esos momentos, por la dictadura… (Autoras como Laura Devetach o Elsa Bornemam)

Los ocultábamos, no los destruíamos… ¿Intuíamos, acaso, que alguna vez los chicos podrían volver a disfrutarlos?…  27 años después, durante mi trabajo en la Dirección Provincial de Educación Inicial, y teniendo aún presente aquellos tiempos,  pude lograr, quizá de forma simbólica,  que esos libros regresaran a manos de los chicos en los Jardines de Infantes de la Provincia de Buenos Aires.

Los recuerdos y las imágenes van sucediéndose al evocar cada tiempo y cada lugar de mi querido pueblo.

4- Lugares de Navarro que no olvides.

El barrio de mi casa durante mi infancia.

Vivíamos a dos cuadras de Plaza Mitre, en calle Moll (ahora calle 7) y al lado de la casa funcionaba la fábrica de mosaicos de mis padres “La Sin Rival”. Muchas historias de aquella fábrica,  mi papá había armado un equipo de futbol…  que logró ganar varios campeonatos… aún recuerdo algunos jugadores que lo integraban.

Tiempos de amigos y de juegos con los chicos del barrio. Las familias Bossio, Di Catarina, Cura (Esta última con la única casa de fotografía de Navarro), Podestá…. Y en las esquinas, los almacenes de Barbero y  Coseglia… que no recuerdo si fueron en distintos tiempos.

Mis tíos María y Moncho Quiroga, junto a sus hijos Gabito, Juan Carlos y Gustavo, también formaron parte de nuestro barrio desde aquellos años.

Un tiempo después, frente a mi casa, llegaron con su familia, mis tíos Negra y Manuel Di Catarina.

También tengo presente la construcción del Colegio San Lorenzo y su inauguración, incorporando al lugar el movimiento típico de chicos todas las mañanas.

El barrio de la Escuela Nº 21, que también fue parte de mi infancia por concurrir a ella durante la primaria. Aún tengo presente los picnics de primavera, organizados por la escuela en el “Monte de Trocha”. ..

El colegio San José donde cursé mi secundaria y me recibí de Maestra Normal.

La plaza Dorrego. Mi casa, estando casada, se encontraba sobre la calle Las Heras, a media cuadra de la Plaza. La familia Corbetta y Brandan eran mis vecinos.

Y aún muy fuerte, y en el mismo barrio de mi infancia, la última casa donde vivieron mis padres. Viviana y Augusto, vecinos entrañables.

5- Tus padres…. (Recuerdos, historias)

Mis padres, una vida allí… muchos recuerdos que emocionan.

Mi mamá dedicada a su familia, a nuestra crianza, y también acompañando a mi papá en sus proyectos. Durante muchos años, ella fue la que llevó adelante la conducción de la fábrica de mosaicos, con todos los aprendizajes y esfuerzos que esa actividad demandaba.

Mi papá, su pasión fue trabajar en la construcción, como su padre y sus hermanos. Al recorrer las calles de Navarro, alrededores, Las Marianas y Villa Moll, aparecen sus obras como testimonio de su trabajo que amaba. El monumento al Coronel Dorrego, Escuelas, el Banco de la Provincia, Estación de servicio, Hospital, Asilo de ancianos, Restauración patrimonial de la Iglesia… Casas de familias  y tantas otras que sería imposible mencionar en detalle en esta entrevista.

Formaron una hermosa familia con nietos y bisnietos que llegaron a disfrutar y que siento que fue el mejor regalo de la vida.

Aún tengo presente sus rostros de alegría y los preparativos cuando llegaban ellos de visita.

Ambos, con la mirada puesta en avanzar…

Un lindo recuerdo que no quiero dejar pasar y que los muestra en su interés por la innovación, fue la instalación de un ascensor en su casa, el primero en Navarro… y que mucha gente iba a visitar.

Guardo una entrevista, que por ese hecho, le hiciera la televisión local.

Mis padres se sintieron siempre queridos y reconocidos por toda la gente de Navarro, y aunque mis hermanas Malena, Alicia y yo estábamos lejos, a pesar de extrañarnos, eligieron quedarse allí por siempre.

6- Amigos de la época en que estuviste acá.

Innumerables…

Amigos de la infancia, de la escuela primaria, y de la secundaria, las entrañables, con algunas aún sigo vinculada a través de las redes y he tenido la alegría de recibirlas en Mar del Plata.

Compañeros y amigos con los cuales trabajé y proyecté futuros.

No están sus nombres aquí, ya que quizá cometería la ingratitud de no mencionar a todos y cada uno.

A cada paso están presentes y me llegan al corazón en cada recuerdo vivido.

7- ¿Cómo es tu vida hoy?

Vivo en Mar del Plata hace 34 años. Hermosa ciudad que no me canso de disfrutar, ahora con más tiempo por estar jubilada.

Con mi esposo, Omar, un compañero maravilloso, y con sus dos hijos, María Celeste y Miguel, que compartieron la vida con nosotros, formé una familia que me hace muy feliz. Ahora dos nietos, Guadalupe y Mateo la completan.

Mis hermanas Malena y Alicia también viven en esta ciudad, estar cerca nos permite acompañarnos y encontrarnos a cada momento  para compartir las vivencias de nuestras familias.

Desde que conocí Mar del Plata siempre sentí interés en permanecer en ella y también la presencia de mi hermana Malena que hacía años que se había radicado, me impulsó a decidir por este lugar. Con expectativas de mejorar mi carrera profesional comencé la carrera de Ciencias de la Educación y algunos años después, estudié y me gradué como Diseñadora Industrial en la Universidad Nacional de Mar del Plata.

Mi vida laboral y profesional fue muy intensa aquí.

Tuve  oportunidad de continuar con mi carrera profesional. Iniciando mi labor aquí como directora de un jardín de Infantes, luego como inspectora y durante 15 años desempeñé el cargo de Jefe regional de Educación Inicial, con un área de supervisión que llegó a integrar hasta 22 distritos de la Provincia de Buenos Aires. Los últimos años conformé el equipo de asesores de La Dirección General de Cultura y Educación y también desempeñe el cargo de Directora Provincial de Educación Inicial. Todas actividades que me gratificaron profesionalmente, conociendo muchas realidades de nuestra provincia, trabajando cada día por la educación Inicial y con la mirada puesta en ampliar más derechos para los niños.

Tras un tiempo muy intenso y comprometido de trabajo, ahora con momentos de mayor tranquilidad, dedico mis tiempos a otros aprendizajes, como idiomas, conocer otros lugares, caminar las calles de mi ciudad y disfrutar del mar…

 

8- Un mensaje para la gente de Navarro.

Quizá me fue difícil hilvanar un relato… lo fui pensando a través de imágenes… la vida es un ir y venir entre el presente y el pasado, que siempre está allí para ayudarnos a encontrar respuestas de nuestra existencia.

Siento un gran agradecimiento al pueblo, siempre será “mi pueblo”,  porque en esa palabra incluyo a su gente, sus barrios y sus historias…

Me siento parte de él, aún no viviendo allí estoy pendiente de lo que acontece.

Allí hice amigos, me enamoré, tuve sueños, están mis raíces, mi historia, mi familia, recuerdos y la vida…

Siempre me gusta regresar, caminar sus calles y encontrar a cada paso a quienes son parte de mi vida.

Mis padres y mis abuelos construyeron una familia en ese lugar y la mejor forma de honrarlos es manteniendo esos lazos cada día.

Gracias a todos, a vos Guillermo, por permitirme traer aquí mis recuerdos. Un gran abrazo.

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