Todas las despedidas son dolorosas y muchas de ellas son conmovedoras. ¿Cómo se despide a un padre? En este caso, el mejor de todos los tiempos sintió la necesidad de que todos compartamos su dolor. Fue su compañero inseparable, su mejor amigo y no hubo momento que no compartieran, aún finalizada la adolescencia de Lio. Sin querer esta carta representa una gran oportunidad para el resto de los mortales, de replantearnos si la relación que tenemos con nuestro padre es la que debemos tener, o bien si es la que él se merece, si lo cuidamos lo suficiente y le demostramos permanentemente nuestro agradecimiento, tal como lo hacía el 10.
“Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer. Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más, que no vamos a hablar más. Sé que estabas sufriendo y que es lo mejor, pero te fuiste muy pronto. Todavía nos quedaba mucho por disfrutar juntos”, escribió Leo Messi al inicio del texto.
“Tanto me pedías que juegue el último Mundial y días antes de empezar fue cuando peor te pusiste. Era la primera vez que no ibas a estar en un torneo, pero mamá me decía que ibas a estar mejor y que ibas a estar bien para poder viajar. Yo te decía que íbamos a llegar a la final, así podías viajar”, siguió y de esta manera reveló lo que le sucedió a nivel personal y familiar durante la Copa del Mundo.
“Cada vez que terminaba un partido, esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad. Así y todo, no dejaba de pensar en llegar lo más lejos posible, para darte tiempo y que vieras un partido. Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien”, continuó.
En esta misma línea, el futbolista se sinceró sobre cómo fueron los últimos momentos que compartió con su padre. Tras la final, viajó a Rosario para verlo y pasar tiempo con su familia: “Cuando llegué, creías que habíamos perdido la final por penales. No pudimos hablar de nada de todo lo que pasó. No pudiste disfrutar nada. No fuimos campeones, pero no sabés cómo disfrutamos cada partido. Una vez más, tenías razón: tenía que estar y jugarlo. Te cuento esto porque fue lo único que no pudimos hablar, porque todo lo demás ya lo sabés. Hablábamos todos los días y nos veíamos cuando se podía por mis compromisos”.
Además de compartir intimidades sobre cómo fue el Mundial, el futbolista puso en duda su continuidad en el deporte: “No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más. Estuviste al lado mío desde el principio, faltaba tan poquito para el final. ¿Por qué no aguantaste ese poquito más y terminábamos juntos?“.
“Sé que tu felicidad era ver bien a tu familia, a tu mujer, a tus hijos y, sobre todo, sin que se enteren los otros, verme jugar a mí… Desde chiquito siempre fue así. Me llevabas a todos los entrenamientos apenas llegabas de trabajar. A muchos me llevaba mamá porque vos estabas trabajando”, sostuvo y agregó: “Obviamente, a los partidos no faltabas a uno. Cómo sufrías viéndome y cómo disfrutabas, aunque nunca me regalabas muchos elogios”.
“Fuiste papá, amigo y representante. Siempre eras la persona que tenías que ser en cada momento y nunca te equivocaste en nada. Más allá de algunos reproches o peleas, siempre tenías razón. Al final se terminaba dando como vos decías”, expresó. “Te voy a extrañar mucho, pero siempre vas a estar presente, y sobre todo en la educación de mis hijos, porque les enseño y los educo como ustedes lo hicieron conmigo. Descansá en paz y cuidanos desde arriba como lo hacías acá. Gracias por todo. Te amo, pa”, sentenció.





