Es mucha la gente de Navarro que ha participado en sus fiestas, ya sea como protagonista principal o como invitada. Pero decir Navarro es sólo mencionar una pequeña parte de aquella inmensa realidad, ya que Carlos Rodríguez llevó su servicio de fiestas absolutamente a todas partes. Anoche en el Concejo se deslizó un dato que pocos conocen; en una noche llegó a tener 56 servicios a la vez, realmente increíble y difícil de imaginar. Muchos aprendieron de él, o mejor dicho aprendieron con él, algunos inclusive tuvieron o tienen emprendimientos relacionados al tema, aplicando aquel aprendizaje.
El dueño de los fines de semana y de las madrugadas, aquel que permitiera trabajar a tanta gente, anoche tuvo su reconocimiento en el recinto del HCD. Se aprobó por unanimidad la resolución que impondrá su nombre a la plazoleta de calle 34 entre 7 y 9, la que se ubica justo frente a «su lugar»; al lugar que sirvió de depósito, de oficina y de punto de partida hacia miles de destinos transportando comida, platos, vajilla, mozos y junto a ellos, millones de anécdotas que se compartirán por muchísimos años más.
Pronto debería colocarse la plaqueta en el lugar y seguramente como es de estilo año a año, en las sesiones finales de 2026 junto a otros reconocimientos, se hará una sesión general con entrega de diplomas y menciones.
El de anoche fue un momento emotivo para su familia, pero seguramente también para sus amigos, ex empleados y vecinos de Navarro, testigos del empuje y la tenacidad de este gran visionario y laburante.




