Néstor Quinteros, tal vez sea el arquetipo del cantante de tango. Su porte, su voz, su presencia, nunca han pasado desapercibidas; tampoco su talento. Ha recorrido cuanto escenario exista, representando de la mejor manera a nuestro querido Navarro. Y si a todo lo expresado anteriormente le agregamos que es una gran persona, cómo no iba a recibir su reconocimiento. En el marco de los festejos por el 36 aniversario del Coro Municipal de Navarro, no se olvidaron de todo lo le brindó a nuestra cultura. El peso de su tremenda voz retumbó una vez más y del otro lado todo fue aplausos.
Tal como me lo confesara esta mañana, la de anoche fue una «gran» noche, una de agradecimientos, una de sensibilidad, una en la que «ese varón de la canción» se permitió quebrarse.
Una vez más El Navarrero pudo ser parte de momentos como este, y no tenemos más que palabras de agradecimiento por permitírnoslo.





