En los últimos días, desde el DEM y desde sectores del oficialismo se intentó instalar que ejercer el control legislativo es “obstruir”.
No compartimos esa mirada.
El Presupuesto Municipal y la Ordenanza Impositiva definen cuánto va a pagar cada vecino y cómo se van a utilizar los recursos públicos. Por eso no pueden aprobarse bajo presión, sin información suficiente o como si fueran un simple trámite administrativo.
Desde el Bloque UCR-PRO defendemos que Navarro tenga herramientas para funcionar, pero también defendemos el bolsillo de las familias, los comerciantes, los productores y cada vecino que hace un esfuerzo enorme para pagar sus tasas.
Los empleados municipales y los servicios esenciales no deben ser utilizados para confundir ni para presionar políticamente al Concejo. La responsabilidad de administrar, planificar y priorizar es del Departamento Ejecutivo.
Legislar no es obstruir.
Controlar no es frenar.
Controlar es cuidar que cada peso de los vecinos se use con responsabilidad y transparencia.





