En un nuevo intento por modificar las reglas institucionales, la conducción actual de la Sociedad Rural Argentina decidió alterar el sistema electoral al adelantar la votación electrónica con el objeto de hacerla coincidir con la Exposición de Palermo, estableciendo un injustificable inicio de elección 50 días previos a la Asamblea General. De esta manera, el oficialismo ha dispuesto poner los recursos institucionales y económicos propios de la muestra ganadera al servicio de su oferta electoral (que violenta el espíritu del Estatuto), lo que constituye otro atropello a la tradición de la entidad y un nuevo cuestionamiento ético por el manejo discrecional de los fondos de los socios. Desde Renovación con Unidad denunciamos y rechazamos esta maniobra, que altera gravemente la igualdad de condiciones de la competencia electoral, y recordamos que hace menos de un año el oficialismo intentó una nueva modificación del estatuto para cambiar el calendario de votación, algo que una gran cantidad de socios impidió y ahora se pretende reintentar a través de una resolución intempestiva de parte de la Comisión Directiva. Contexto En la elección anterior (2024), utilizando la misma plataforma tecnológica y el mismo sistema de voto electrónico, la votación se desarrolló durante 15 días. Ahora se pretende extenderla a 50 días, sin ninguna clase de fundamentos técnicos, operativos ni legales. En cualquier sistema electoral, extender una votación durante el principal evento organizado por quien administra la elección constituye un serio problema de equidad y neutralidad institucional. Modificar reglas electorales con el proceso ya iniciado afecta además la previsibilidad y la transparencia institucional. El cronograma electoral ya se encuentra en marcha y los socios ya se pronunciaron en la Asamblea de 2025 rechazando cambios estatutarios y electorales impulsados por esta conducción. A esto se suma el adelantamiento de los plazos para la presentación de listas y el reemplazo de reglas objetivas por decisiones discrecionales de la propia Comisión Directiva, debilitando aún más la confianza y la legitimidad del proceso electoral. Todo ocurre, además, mientras Nicolás Pino impulsa una interpretación forzada del Estatuto para habilitar una cuarta e incluso una quinta candidatura, pese a haber promovido originalmente —junto a Marcos Pereda— el límite de tres mandatos consecutivos como garantía de alternancia institucional.
De este modo, las dos reformas que fueron presentadas en 2020 como avances democráticos dentro de la SRA —el límite a los mandatos y el voto electrónico— hoy están siendo perversamente desvirtuadas para producir exactamente lo contrario de aquello que se promovió: menos alternancia, más discrecionalidad y atajos de baja calidad institucional para perpetuarse en el poder. Buenos Aires, 17 de junio 2026





